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jueves, 28 de mayo de 2026

“GUERRA DE SUCESIÓN ESPAÑOLA (1701-1713): CRÓNICA HISTÓRICA SOBRE LA MASACRE DE VILA-REAL DEL 10 DE OCTUBRE DE 1706”.

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, FOLCLORE, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LAS PROVINCIAS DEL REINO DE VALENCIA:

EN HOMENAJE A MI TIERRA Y A MI PAÍS....

Por: JUAN E. PRADES BEL, autor de los proyectos: "Crónicas históricas"; "Recordar también es vivir"; "Historias del Mar"; “Espigolant cultura: taller de historia, memorias, crónicas, patrimonios y humanidades"; y otras historias.

(Proyecto): DATOS PARA LA HISTORIA DEL REINO DE VALENCIA.

“GUERRA DE SUCESIÓN ESPAÑOLA (1701-1713): CRÓNICA HISTÓRICA SOBRE LA MASACRE DE VILA-REAL DEL 10 DE OCTUBRE DE 1706”. 

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL. 

INTRODUCCIÓN: En el año 1706, durante la Guerra de Sucesión Española, el Conde de las Torres, Cristóbal de Moscoso y Montemayor, lideró un ataque a la ciudad de Vila-real. El siguiente documento escrito el 26 de enero del año 1706 describe los hechos narrados en el parte de guerra.

LA GUERRA DE SUCESIÓN: La Guerra de Sucesión Española fue un conflicto bélico internacional que tuvo lugar entre los años 1701 y 1713, principalmente por la disputa del trono español tras la muerte sin descendencia de Carlos II. Este conflicto enfrentó a las casas de Borbón y Habsburgo, y se extendió por varias regiones de Europa. La guerra culminó con el Tratado de Utrecht en 1713, que reconoció a Felipe V como rey de España, pero a cambio de su renuncia a cualquier pretensión al trono francés. Como resultado, se instauró la Casa de Borbón en el trono español, lo que tuvo profundas repercusiones en la política europea.

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL:

(Documento 1º, del año 1706): 

Gaceta de Madrid (1697). 26/1/1706. Madrid 26 de Enero de 1706.= Al arribo del Señor Conde de las Torres, a Moncada, precedió qué su detención en San Mateo fue más de lo que pedía la experiencia de las minas aguadas, por aguardar el destacamento, y retaguardia de Navarros, y Dragones, que se incorporaron el día 8 con las Tropas, y todas marcharon por Bélloc (Benllóc), y Borriol a pasar el Rio de Mijares por el Puente de Villa Real, Lugar de 800 vecinos, que mostraron quererse rendir pacíficamente, pero luego mudaron de intención, y se pusieron en defensa, estando ya las Tropas en los Arrabales inmediatos a las puertas, una de las cuales rompieron sin orden del Señor Conde de las Torres el Regimiento de Guardias Españolas, y el de Navarros, movidos de una disputa no averiguada, con dos Compañías de Granaderos, que los incitaron a tal arrojo, seguido después en el asalto de otra puerta por el Regimiento de Guardias Balonas; y viendo abierta una y otra, empeñados los Soldados en vencer, y a los del Lugar en defender la entrada, pareció a los Generales que se hiciese desmontar alguna Caballería y Dragones, para allanar el ingreso, como se consiguió después de dos horas y media de combate, que suspendieron los Soldados, viendo que para atajarle salían con el Venerabilísimo Sacramento los Sacerdotes; pero abusando de su devoto convenimiento, aquella encarnizada Plebe matando algunos Oficiales, hicieron retirar al Clero, y volvieron sobre los del lugar perdonando solo a los niños y las mujeres, que salvo la piedad del Señor Conde de las Torres y para atajar la refriega, que hubiera hecho más cruel el saqueo, se puso fuego a las casas, consiguiendo retirar de ellas a los Soldados, de que fueron entre muertos y heridos contados hasta 140, y entre ellos  levemente herido el General Virtenfedl, y el Conde Rosin muerto con otros dos Oficiales; pero de la Plebe fueron hasta 700 los muertos y 150 que retirados a la Torre, se rindieron a discreción, o voluntad del Señor Conde de las Torres, se salvaron; y asimismo muchos Franceses que tenían presos en las Cárceles, la plata de las Iglesias, que sería hasta 15… onzas, se reservó y entrego a sus dueños con acto de Religión, exento de codicia, y con demostración de que el rigor usado no fue pretendido, ni evitable, y que tampoco se intentó el saco, sino el castigo que hizo precisa la alevosa resistencia de aquel malaventurado Lugar, cuyo escarmiento ha reducido sin sangre a un gran número de Lugares circunvecinos.

- El de Morbiedro siempre fiel, resucito las constancias de su antigua Sagunto, abasteciendo las Tropas de su Majestad, y encargándose de los enfermos y heridos del Ejercito, y también se ha señalado en vasallaje y parcialidad el Lugar de Nulles (Nules).

- En Moncada, adonde llegó el día 15 el Señor Conde de las Torres, formo Plaza de Armas para continuar sus operaciones, a pesar de las voces con que los Sediciosos alientan a los Valencianos, diciendo, que por los Alfaques de Tortosa entraba el General de Batalla Juan Jaunez Capitaneando un cuerpo de gente, agregado a las Milicias de San Mateo, Castellón, y otros Lugares; y añaden, que quedaba en Tortosa Milord Peterbourg, pero cogido el Puente de Villa-Real, y campeando, como se cree, el Señor Mariscal de Tessé (René III de Froulay, conde de Tessé) en la Ribera Occidental del Hebro (río Ebro), no parece factible que entre socorro a Valencia por aquellos parajes.

- En el de la Huerta de Valencia, a quien se ha quitado el agua de los regadíos, salió Baster, y Nebot con 50 ingleses, y dos Escuadrones de Milicias, que fueron luego desbaratados, con muerte de 400, entrando los demás en Valencia maltratados, y heridos.

- El día 17 llego a Moncada Don Antonio del Valle con las Tropas de su destacamento, y fue forzoso quemar el Lugar de Quarte (Cuart de Poblet) por Rebelde, y por dejar asegurado el Puente que tiene sobre el Rio Guadalaviar (río Turia), que es el que pasa por Valencia, a cuyo Cuerpo de Ciudad, y a la Diputación, ha escrito el Señor Conde de las Torres en los términos de la mayor clemencia del Rey, que lograran, si se reducen pacíficamente a su debida obediencia, expresándoles asimismo el castigo dado a los Lugares obstinados, y el amigable acogimiento hecho a los reducidos, añadiendo las disposiciones de su ejército, y del Señor Mariscal de Tessé, para que hagan a sus conciencias el cargo de todas las desolaciones, de que fuere causa su voluntaria, y engañada resistencia.

- El Bloqueo, que puso a la Ciudad de Alicante, en gran número de sediciosos, fue disipado, cogiéndose cinco piezas de Artillería, muchas municiones de boca y de guerra, habiendo obrado los señores Obispos de Murcia y de Orihuela, y los Marqueses del Rafal y del Bosch, y otros Caballeros Ciudadanos, Oficiales de Milicias, y gente fiel de aquella Guarnición, con tal esfuerzo, dirección, y liberalidad, que se hacen acreedores de noticia más dilatada de la que ya consiente la estrechez del papel.

ADDENDA, ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

ARCHIVO FOTO-IMAGEN: 

Imágenes cedidas por J. E. Prades Bel.







AÑO 1788: LA FERTILIZACIÓN DE LOS CAMPOS AGRICOLAS DE LA HUERTA DE VALENCIA.

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, FOLCLORE, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE VALENCIA:

EN HOMENAJE A MI TIERRA Y A MI PAÍS....

Por: JUAN E. PRADES BEL, autor de los proyectos: "Crónicas históricas"; "Recordar también es vivir"; "Historias del Mar"; “Espigolant cultura: taller de historia, memorias, crónicas, patrimonios y humanidades"; y otras historias.

(Proyecto): DATOS PARA LA HISTORIA DE LOS PUEBLOS DE LA COMARCA NATURAL E HISTÓRICA DE LA HUERTA DE VALENCIA.

"VALENCIA, NOVIEMBRE DE 1788: AGRICULTURA: DISCURSO SOBRE LO ÚTIL Y AUN NECESARIO, QUE SE CREE SER A LOS CAMPOS DE LA HUERTA DE LA CIUDAD DE VALENCIA, EL ESTIÉRCOL Y POLVO QUE SE SACA DE SUS CALLES, Y PERJUDICIAL A LA SALUD PÚBLICA QUE PERMANEZCA EN ELLAS”.

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL. 

INTRODUCCIÓN: Textos de 1788 del Marqués de la Torre de Carrus, del Consejo de S. M. y su Oidor en la Real Audiencia de Valencia.

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL:

(Documento 1º, fechado en el año 1788): 

- Memorial literario, instructivo y curioso de la Corte de Madrid. 11/1788. Páginas 355 y sucesivas. VALENCIA, NOVIEMBRE DE 1788: AGRICULTURA. Discurso sobre lo útil y aun necesario, que se cree ser a los campos de la Huerta de la ciudad de Valencia, el estiércol y polvo que se saca de sus calles, y perjudicial a la salud pública que permanezca en ellas.= El Señor Marques de la Torre de Carrus, del Consejo de S. M. y su Oidor en la Real Audiencia de Valencia, en cumplimiento del encargo que le había confiado la Real Sociedad de Amigos del País de aquella Ciudad y Reyno, compuso y presentó en ella este Discurso, (I) cuyo extracto es el siguiente: “Después de dar una idea de los sucesos y causas que han contribuido y contribuyen a la necesidad que en el día tienen los campos de Valencia de todo género de estiércol, y de la general estimación que deben estos granjearse con respeto a la producción de las tierras, a la subsistencia y conservación de los cosecheros, y al interés de los propietarios de estas para la percepción de sus rentas; entra el Autor a tratar en la primera parte de la utilidad que resulta a los campos de la vega de dicha Ciudad siendo socorridos con el polvo y estiércol de sus calles, tanto con respeto o al aumento de las cosechas, como al interés de los dueños propietarios de las tierras y provecho de los colonos. Véanse sus razones:

- Una de las principales cosechas, y acaso la primera de que resulta mayor utilidad a los labradores de la Huerta de Valencia, es la del cáñamo; los cuales tienen la discreción de destinar particularmente para esta cosecha, el polvo y estiércol que recogen de las calles, porque la experiencia les ha manifestado el buen suceso con que obra siempre este género de abono; comunicando a los suelos o campos cierta materia sutil, untuosa, y disoluble, que es la más propia y activa para la nutrición del cáñamo, y al que constituye la verdadera fertilidad.

- Esto consiste, en que, como dicho polvo y estiércol, aun después de impregnado de tantas sales y substancias como se le agregan y comunican de excrementos de animales y personas, residuos de las verduras, y otros despojos de las cocinas que se arrojan a las calles, las basuras, las aguas sucias, el continuo roce de las suelas de los zapatos, &c. &c., conserva siempre su naturaleza terrea y pesada, toma un cierto asiento y consistencia la superficie de los campos, en donde se hacen las cosechas de grano, quedando así las semillas especialmente las de cáñamo, más tapadas, y preservadas de los pájaros, menos expuestas a que los riegos y las aguas las remuevan ni acumulen; y cuando los tallos o las cañas crecen, se hallan más inflexibles a los impulsos de los vientos, tomando otro tanto más vigor y medra, cuanto suben derechas.

- A más de esto, con semejante abono queda la tierra, fertilizada por largo tiempo y duración; porque como contiene más unida la materia que conviene a la nutrición, que son las partículas espirituosas y volátiles, sucede la evaporación y disipación de éstas más lentamente, como lo experimentan aquellos labradores, haciendo inmediata cosecha de trigo en el mismo campo de donde han acabado de sacar la del cáñamo, sin necesidad de nuevo abono; de lo que resulta que alimentándose siempre el cáñamo con igualdad de los jugos nutricios desde que nace hasta que se coge, adquiere mayor, peso, suavidad y firmeza.

- La experiencia tiene acreditado, que un mismo campo estercolado la mitad con estiércol de caballerías y cerdos, sin que hubiese polvo de la Ciudad, y la otra mitad de estiércol recogido por las calles de la misma, ha producido el cáñamo que se sembró en la última parte de tierra, una tercera parte más que en la otra, y su calidad también sin comparación más suave y blanco; de modo que el precio del uno al otro por su particular bondad, excederá de 10 a 12 sueldos por arroba.

- A estas ventajas se añaden las de que no conteniendo en sí este abono simiente alguna, se evita el perjuicio de que la tierra crie malas hiervas, y no comunique a los granos, a las verduras, ni a las frutas mal sabor alguno, como sucede con los demás estiércoles.

- Y siendo cierto, que de cuantas maneras puede sugerir el arte para fertilizar las tierras, serán siempre las mejores y más seguras para el acierto aquellas que se aproximen más a las operaciones de la naturaleza; nuestro abono en este caso es el más análogo y conveniente a este sistema, porque no es otra cosa que la misma naturaleza dispuesta ya a la producción. Al contrario, con los demás estiércoles de caballerías, ganado lanar, cloacas, y otros de esta naturaleza; porque estos contienen mayor cantidad de partes groseras que de volátiles, que constituyen el alma, y la esencia de la vegetación de las plantas, las cuales como más sutiles y ligeras, están más bien sujetas a evaporarse y elevarse a la atmosfera, por lo que viene a ser necesariamente menos constante y mucho más débil su acción, y lo seria en su consecuencia el producto, si careciesen dichos labradores del socorro del polvo y estiércol que recogen de las calles de la Ciudad.

- También sucede que el trigo que se siembra en tierras de igual substancia, estercoladas con el polvo, da mayor producto, y es mejor en su calidad y más lustroso, más corriente, más pesado, y de mucha más harina.

- En las verduras sucede lo propio, siendo de mejor gusto, y su producto mayor, y por eso los vecinos de aquella Ciudad prefieren estas a las que se riegan de la acequia de Valladar, pues por su putridez e infección se deterioran y enmohecen dentro de poco tiempo; argumento claro, de que han de ser nocivas para la salud.

- De aquí el mayor valor de las tierras que pueden lograr el beneficio del estiércol de aquellas a que no alcanza.

- El ejemplar práctico de la importancia de dicho estiércol se comprueba con la costumbre de los vecinos de los lugares de Benifaraig, Moncada, Alfara, Vinalesa, Meliana, Foyos, Albalat de Mosen Sorrell y Masamagrell; los cuales sin embargo de la mucha distancia, vienen todos los años a la calle de Murviedro a comprar el estiércol que recogen sus pobres habitantes de las calles de la Ciudad, y se lo llevan para estercolar sus melonares; porque tienen experimentado que los melones que cogen con el abono de este estiércol son más abundantes, y de un gusto más exquisito y particular.

- Los sogueros prefieren siempre el cáñamo que es producido del estiércol del polvo a cualesquiera otros, y lo pagan mucho más, distinguiéndolo a la primera vista porque es notoria su mayor bondad.

- De modo que, juntándose esta utilidad a la bondad y calidad particular de este abono con que obliga a la producción, a diferencia de todos los demás estiércoles, y debiéndose originar indefectiblemente por su falta una notabilísima decadencia en la copia de frutos, y consiguientemente en su valor; se imposibilitarían en virtud de ello los cosecheros para pagar el precio de los arriendos, y este perjuicio recaería de lleno en los propietarios, minorándose considerablemente sus tierras.

- Nadie ignora que la huerta de Murcia, Orihuela, y Castellón de la Plana, contiene un suelo más hondo y rico de materiales que la de Valencia; pero los cáñamos de esta exceden sobre manera en peso y finura a los que se cogen en aquellas.

- La seda que produce este terreno por el mismo término es más delicada, consistente y especial que la que crían todos los demás de España; efectos que no se pueden atribuir a la bondad del clima, porque tan buenas o mejores son los de las huertas nombradas, sino al beneficio del estiércol y polvo de las calles de Valencia.

- Que las ventajas de la Huerta de esta Ciudad se deban principalmente al auxilio del polvo, lo conocerá cualquiera que pare la consideración en la variedad de los terrenos de que se compone. El de la parte de la Cruz de Xátiva respecto del situado a la otra parte del rio hacia el Monasterio de San Miguel de los Reyes descubre incomparablemente mayor aridez y languidez en la producción de sus frutos; cuya diferencia consiste en que aquel terreno o suelo no ha podido ser beneficiado tan pródigamente del mencionado polvo, como este, por su diversa situación, y distancia de Valencia.

- Otra reflexión se puede hacer en prueba del grande aprecio con que dichos labradores miran el polvo. El camino nuevo de Madrid necesitaría de un excesivo dispendio de caudales para su conservación; y se ve que los labradores solicitan, y se obligan gustosos con escrituras públicas, a aprontar considerables porciones de cargas de casquijo, solo con que se les permita aprovecharse del polvo que en él se hace, y cae en la zanja de sus orillas, por el frecuente y continuo tránsito de los carruajes, caballerías, y personas; contemplando esta leve recompensa como bastante y proporcionada a tan penosa y superior fatiga.

- También se ve, que cuando por continuadas lluvias acontece en aquella Ciudad formarse lodazares en el invierno, que cuasi embarazan el tránsito de las calles en el preciso comercio de las gentes; entran los labradores, y a porfía recogen el lodo; dejando limpia y expedita la ciudad en menos de tres horas, sin costar un maravedí; y yéndose muy regocijados y contentos por llevar aquella masa, próxima a corromperse originada del polvo.

- La bondad de este excede en sumo grado al que pueda formarse en cualesquiera otra población del Reyno para el abono de las tierras; como que continuamente se está impregnando de las materias más propias y conducentes a la fertilidad, como son los halitos y vapores que arrojan de sí las cloacas que por conductos subterráneos cruzan toda la Ciudad, las que se unen e incorporan a dicho polvo; de tal suerte, que es común opinión entre les labradores, que con solo estar en sus calles la grava o piedra por 24 horas, y sin llegar a molerse, el terreno donde la echan produce con notable feracidad y abundancia. ¿ Y si tanto aprecio hacen de las piedras, que mucho lo hagan mayor del polvo originado de las mismas con el continuo molimiento de las ruedas, agregándose a esta las demás substancias de que es compuesto? A más que si de notorio se sabe, ser uno de los mejores abonos para la tierra la cal, siendo la más fina y apreciable la que se hace de esta especie de piedra viva; ¿ qué actividad no le deberemos atribuir a la misma convertida en polvo sin haber pasado por el fuego que siempre consume porción de las propiedades de las materias que se exponen a él ?.

- De aquí, nace aquel proloquio oído tantas veces de que en Valencia continuamente se pisa y barre el oro y plata por sus calles, con alusión al polvo que causa tan abundantes y preciosos frutos, para cuyo efecto se afanan tanto sus agricultores.

- Tan extremada, como hemos visto, es la utilidad que resulta del estiércol y polvo de que tratamos, pero no lo es menos la necesidad que del mismo tienen los campos de Valencia; que es lo que se intenta probar en la 2.ª parte:

- Dos pueden ser las causas que alteren considerablemente la necesidad de los estiércoles; la una, cuando las tierras que se cultivan son por su naturaleza pingües y frescas, o por el contrario flacas y estériles, y la otra, cuando a estas mismas tierras se les apure en continuas producciones, o bien se las conceda descansar suficientemente.

- En cuanto a la indagación de la primera causa, respecto a las tierras de la Huerta de Valencia, varían estas tan notablemente en su naturaleza, como varían en su situación, y en la cualidad y cantidad de los frutos en que se aventajan ciertos distritos a otros; de conformidad, que o ya sea, por la mejor disposición que encuentran las raíces de las plantas y granos para insinuarse más libremente en unas tierras que en otras según su configuración y estructura; o ya sea por la frialdad, sequedad, calor, o humedad en que respectivamente se exceden estas; o ya en fin por el mayor fondo y miga que contienen las mismas, conforme a su situación; lo cierto es que constituyendo esta misma variedad otras tantas diferentes calidades y naturalezas de las tierras de esta Huerta, no parece puede darse definición que generalmente convenga a todas, ni que nos certifique expresamente de su verdadera esterilidad o fecundidad.

- Sin embargo, como por otra parte están aquellos labradores de común acuerdo en que por lo general son delgadas, endebles y de poco fondo, como lo confirma la práctica que tienen de labrar superficialmente las tierras, para evitar el perjuicio de remover las vetas de las estériles, que se encuentran bastante inmediatas a la superficie; siempre será incontrovertible, que unos y otros, y todos ellos dejarán de producir en el instante mismo que carezcan de la abundancia de estiércoles; por tanto se debe convenir en que como quiera que las tierras de dicha Huerta según su aptitud y naturaleza, nada puedan obrar por si respeto a la fecundidad y producción; es por consiguiente necesario el beneficio de los estiércoles; y mucho más el de las calles de la Ciudad, por su mayor bondad respecto de todos los otros.

- Por lo perteneciente a la segunda causa, se hace aún más visible esta necesidad, porque según los Físicos que más han ilustrado esta materia, las tierras propiamente no son otra cosa, que unas masas destinadas para recibir, contener, y subministrar a las plantas aquellos jugos nutricios de que necesitan, y que depositan en ellas los aires, los rocíos, las lluvias y los estiércoles de manera que una tierra, cualquiera que fuere su naturaleza, cesará de producir siempre que le falte el concurso de las substancias extrañas.

- Pero, como cualesquiera, que sea su fecundidad, se agota bien presto con la multitud de plantas y granos que chupan sus jugos y substancias, juntamente con la evaporación de estas, sino se socorre a las tierras con los abonos propios, para comunicárselas de nuevo; de aquí es que según producciones con que el cosechero fatigue los campos, tendrán estos tanta mayor o menor necesidad de aquellos socorros.

- Supuesto esto, ¿ de qué punto de necesidad de abonos serán susceptibles las tierras de la huerta de Valencia, que están siempre en continua vegetación ?; A lo que se agrega, la infinidad de moreras que contienen las mismas, capaces por sí solas de absorberse todos los jugos de aquellas; y la calidad de agua del rio que sirve para el riego, que por ser muy fuerte y delgada consume la crasitud y substancias de las tierras, a diferencia de la de los pozos, norias, fuentes, y otras que corren mansamente, las cuales por su blandura y flojedad dispensan a los cosecheros de igual necesidad y copia de abonos.

- La última y más poderosa prueba de la absoluta necesidad que tienen aquellos labradores del polvo y estiércol de las calles de dicha Ciudad, es, que sin embargo, de no serles permitido el recogerle sin pagarle, pues en esto no hay más distinción que en la especie de pago, respecto a que pierden otros tantos jornales, como son los que ocupan en introducir la arena y guija para la conservación e igualdad de aquellas a que se les obliga en cambio, sufren no obstante gustosos este impuesto, apresurándose a cumplirle para lograr el debido socorro a sus necesidades.

- Todo cuanto se pudiera decir de más sobre este asunto debe ceder al mérito de esta reflexión; en cuyo supuesto pasa el Autor a la 3.ª parte de su Discurso, en la que intenta hacer ver el perjuicio que resultaría a la salud pública, si el expresado estiércol permaneciese en las calles:

- En confirmación de esto se observa, que cuando por la festividad de solos tres o cuatro días consecutivos, no pueden entrar los labradores a recogerle, se encuentran todas las calles de la Ciudad cubiertas de todas aquellas basuras, excrementos, y residuos de las cocinas, de que se hizo mención al principio.

- El conjunto de todas estas materias diariamente detenidas y aumentadas juntamente con las aguas y lluvias, con la humedad y calor que proporciona la estrechez y angostura de las calles, y con el ardor de los rayos del sol, especialmente en verano, en un clima además de esto húmedo y cálido por su naturaleza; habría de producir precisamente una verdadera putrefacción, que infestando todo el ambiente y la atmosfera con la continuación de sus exhalaciones y vapores, quebrantaría bien pronto la salud de los Ciudadanos, la cual no pende tanto del alimento corporal, cuanto de la constitución del aire que respira.

- Esta verdad la atestiguan los mismos que viven inmediatos a los callizos cerrados, donde se echan las basuras; pues no pudiendo tolerar el mal olor que de si exhalan, y también por evitar las perniciosas resultas que se les seguirían, si existiesen mucho tiempo en ellos, se ven precisados a buscar estercoleros, quienes no solo se llevan gustosos las basuras, y limpian los callizos, sí que en agradecimiento suelen regalarles con algunas frutas de sus cosechas.

- Infinidad de ejemplares de los efectos mefíticos que causa la malignidad de estos influjos, y de las eficaces y oportunas providencias para evitarlos, se leen lastimosamente en otros tantos escritos.

- La campaña de Roma sujeta en otros tiempos a estos perniciosos accidentes por las emanaciones y halitos que despedían sus lagunas y sitios pantanosos; se advierte hoy sumamente corregida a beneficio de los desagües y asombroso plantío de árboles para purificar aquella vasta región del aire.

- En nuestra Corte de Madrid se vieron iguales acontecimientos, cuando la marea e inmundicia discurría por sus calles; pero después ha cambiado tanto por medios opuestos, cuanto que en el día se adquiere la justa admiración y elogio de las extranjeras respecto a su limpieza y sanidad.

- Y sin salir del Reyno de Valencia y en estos días, ¿ cuántos de sus labradores han sido víctimas de la epidemia, y mortal veneno que originaba el antiguo cultivo de los arroces con su cieno y légamo corrompido y fétido, y para cuyo remedio clamó la Real Junta particular de Agricultura y Comercio de dicha Ciudad; expusieron los más hábiles Médicos sus dictámenes, en favor de ello; se interesó vivamente el Gobierno, y ocupando la atención de nuestro católico Monarca en tan justas solicitudes, se expidieron desde luego sus Reales Cédulas, limitando la extensión que tomaba esta cosecha, y reduciéndola a los correspondientes riegos, con que se evitase toda corrupción, origen, y causa de estas enfermedades y muertes.

- La Medicina subministra otras pruebas de cuanto contribuye la atmosfera a nuestra utilidad, y a la notable alteración de que es susceptible por el influjo y condición de las exhalaciones de la tierra; pero baste nuestro intento aquel principio recibido generalmente entre los Profesores de esta ciencia que establece: “corruptum corrumpir sibi adjunctum”.

- Concluye el Autor confesando de buena fe, que este es un punto que merece ser examinado más radicalmente en obsequio de una verdad en que se interesan la salud y utilidad pública y privada, de todos los moradores de la mencionada Ciudad, y labradores de su Huerta; y que resulta de una materia al parecer tan despreciable y sórdida, como es el polvo y estiércol de sus calles, pero tan útil y necesario a los campos, que de él, y en su elogio se puede decir en conclusión y en pocas palabras: él (campo) nos sustenta.

(I) Se ha impreso este Discurso en la misma Ciudad de Valencia por D. Benito Monfort, es un volumen en cuarto de 54 páginas.

ADDENDA, ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

ARCHIVO FOTO-IMAGEN: El “Regadío histórico de la Huerta de Valencia” esta reconocido por la F.A.O. como un "Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial" (FAO).

Imágenes cedidas por J. E. Prades Bel.







martes, 26 de mayo de 2026

"EL REGADÍO HISTÓRICO DE LA HUERTA DE VALENCIA”.

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, FOLCLORE, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE VALENCIA:

EN HOMENAJE A MI TIERRA Y A MI PAÍS....

Por: JUAN E. PRADES BEL, autor de los proyectos: "Crónicas históricas"; "Recordar también es vivir"; "Historias del Mar"; “Espigolant cultura: taller de historia, memorias, crónicas, patrimonios y humanidades"; y otras historias.

(Proyecto): DATOS PARA LA HISTORIA DE LOS PUEBLOS DE LA COMARCA NATURAL E HISTÓRICA DE LA HUERTA DE VALENCIA.

"EL REGADÍO HISTÓRICO DE LA HUERTA DE VALENCIA”.

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL. 

- ‎La Huerta de Valencia, en valenciano “L'Horta de València” es una comarca natural e histórica de la Comunidad Valenciana, ubicada en la franja litoral costera frente al mar Mediterráneo y su influencia termo climática para los campos agrícolas. 
- La red de riego de la Huerta de Valencia se extiende por el área agrícola periurbana de la ciudad de Valencia, y alcanza su espacio a más de 50 localidades, municipios y pedanías del norte, oeste y sur de la región metropolitana de la ciudad de Valencia. 
- El particular paisaje agrícola de la Huerta de Valencia, esta integrado por campos de cultivo, canales de agua, acequias, partidores, caminos rurales, pueblos y edificios tradicionales (barracas, casas de campo, masías, alquerías y pedanías), y por el Parque Natural de la Albufera de Valencia.
- El sistema ancestral de irrigación de la Huerta de Valencia, se abastece por las aguas captadas directamente del río Turia. El agua se extiende por el territorio por medio de un sistema de canales y acequias de riego donde el agua fluye de forma natural por gravedad.

ADDENDA, ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

ARCHIVO FOTO-IMAGEN: 

Imágenes cedidas por J. E. Prades Bel.










lunes, 25 de mayo de 2026

"LA MANCOMUNIDAD DE MUNICIPIOS DE L’HORTA NORD, PROVINCIA DE VALENCIA”.

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, FOLCLORE, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE VALENCIA:

EN HOMENAJE A MI TIERRA Y A MI PAÍS....

Por: JUAN E. PRADES BEL, autor de los proyectos: "Crónicas históricas"; "Recordar también es vivir"; "Historias del Mar"; “Espigolant cultura: taller de historia, memorias, crónicas, patrimonios y humanidades"; y otras historias.

(Proyecto): DATOS PARA LA HISTORIA DE LOS PUEBLOS DE LA COMARCA NATURAL E HISTÓRICA DE LA HUERTA DE VALENCIA.

"LA MANCOMUNIDAD DE MUNICIPIOS DE L’HORTA NORD, PROVINCIA DE VALENCIA”.

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL. ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B.).

INTRODUCCIÓN: La "Mancomunidad de l'Horta Nord" se encuentra en la provincia de Valencia, su denominación proviene del propio nombre de la comarca territorial de l’Horta Nord de Valencia. 

LA MANCOMUNIDAD DE MUNICIPIOS DE L’HORTA NORD, EN LA PROVINCIA DE VALENCIA: La Mancomunidad de l'Horta Nord es una entidad local que nació por la voluntad de varios pueblos que decidieron constituirse en una mancomunidad, para la prestación de servicios en común, actualmente, los municipios que integran la Mancomunidad de l'Horta Nord son 10: Albalat dels Sorells, Albuixech, Emperador, Museros, Massalfassar, Massamagrell, La Pobla de Farnals, Rafelbunyol, el Puig y Puçol.

ACTIVIDADES DE LA MANCOMUNIDAD DE L'HORTA NORD:

- La Mancomunidad promueve actividades y presta servicios a los municipios en las materias que determinen los Estatutos de la Mancomunidad.

- Promueve acciones frente a las instituciones y entidades públicas y privadas, con el objetivo de conseguir mejores servicios.

- Da soporte y organiza actividades y actos que suponen un conocimiento más amplio de nuestra comarca.

- Promueve campañas encaminadas a una efectiva mejora del bienestar social de toda la población.

- SERVICIOS QUE PRESTA LA MANCOMUNIDAD DE L'HORTA NORD: Los servicios que presta la Mancomunidad de l'Horta Nord no son un número cerrado, ya que pueden variar por decisión de los municipios que la integran. Los servicios que presta actualmente son los siguientes:

- Protección del medio ambiente urbano:= Limpieza viaria;= Recogida y gestión de residuos sólidos urbanos.

- Protección de la salubridad pública:= Servicio de recogida de animales abandonados.

- Servicios sociales:= Evaluación e información de situaciones de necesidad social y la atención inmediata a personas en situación o riesgo de exclusión social.

- Infraestructura vial y otros equipamientos de su titularidad:= Pavimentación de vías públicas y acceso a los núcleos de población.

- En materia de tráfico, estacionamiento de vehículos y movilidad:= Servicio de retirada de vehículos de la vía pública, inmovilización, depósito y custodia;= Gestión de sanciones en materia de tráfico y estacionamiento de vehículos.

- Información y promoción de la actividad turística de interés y ámbito local.

- Promoción de la cultura y equipamientos culturales.

- Promoción del deporte e instalaciones deportivas y de empleo del tiempo libre.

- Servicio de información y asesoramiento a usuarios y consumidores a través de las oficinas municipales de información al consumidor.

ADDENDA, ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):

- MANCOMUNIDAD DE MUNICIPIOS: Por ley, se reconoce a los municipios el derecho a asociarse con otros en mancomunidades, para la ejecución en común de obras y servicios determinados de su competencia. Las mancomunidades de municipios son entidades locales, que gozan de la consideración de administración pública. Tienen personalidad y capacidad jurídica para el cumplimiento de sus fines específicos y se rigen por sus propios estatutos. 

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

ARCHIVO FOTO-IMAGEN: 

Imágenes cedidas por J. E. Prades Bel.













domingo, 24 de mayo de 2026

AÑO 1838: NOTICIAS DE BENIFARAIG, VALENCIA.

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, FOLCLORE, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE VALENCIA:

EN HOMENAJE A MI TIERRA Y A MI PAÍS....

Por: JUAN E. PRADES BEL, autor de los proyectos: "Crónicas históricas"; "Recordar también es vivir"; "Historias del Mar"; “Espigolant cultura: taller de historia, memorias, crónicas, patrimonios y humanidades"; y otras historias.

(Proyecto): DATOS PARA LA HISTORIA DE LOS PUEBLOS DE LA COMARCA NATURAL E HISTÓRICA DE LA HUERTA DE VALENCIA.

"CRÓNICAS HISTÓRICAS, AÑO 1838: NOTICIAS DE BENIFARAIG, VALENCIA".

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL. ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B.).

INTRODUCCIÓN: 

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL: Sobre Benifaraig en el año 1838.

(Documento 1º, con fecha del año 1838): 

- Diario mercantil de Valencia. 1/6/1838. AVISOS PARTICULARES. Esta noche a las primeras oraciones empezará a subastarse a voluntad de su dueño en la plaza del Correo, una cahizada de tierra huerta con moreras, término de Benifaraig, partida del camino de Valencia y senda de Borbotó, lindante con tierras de los suprimidos conventos del Carmen y Santo Domingo, y clero de San Andrés; al cargo del corredor José Casanova, vive calle del Lobo núm. 12.

(Documento 2º, con fecha del año 1838):  

Diario mercantil de Valencia. 2/12/1838. AVISOS PARTICULARES. A voluntad de su dueño se venden cuatro hanegadas tierra huerta término de Benifaraig, partida de la Alquería de Solsona, dará razón el corredor de cuello José Gasanova, vive (en) calle del Lobo núm. 12 moderno, cuarto principal.

(Documento 3º, con fecha del año 1838):  

Correo nacional (Madrid). 18/7/1838. En la noche del lunes 9 del corriente se presentó en el pueblo de Benifaraig una partida de 4 o 5 facciosos, que hicieron responsable al alcalde, de los desertores, que según ellos existían en aquel pueblo, dejándole orden expresa para que los mandase a la más inmediata columna de Carlos V.

- Igual diligencia practicaron en otros pueblos; pero en el de Moncada no pudieron conseguir hablar con el alcalde, que siempre se resistió a abrir la puerta.

- El que capitaneaba esta expedición era el mencionado Marqués, y el objeto de esta farsa amilanar a aquellos habitantes para poderles robar a mansalva.

- La autoridad parece ha dispuesto ya la captura del mencionado asesino; pero habiendo este sabido burlar hasta ahora cuantas diligencias se han practicado para ello, confiamos que se tomarán medidas más serias contra las cuales nada valga la sagacidad de este nuevo Francisco Esteban.

(Documento 4º, con fecha del año 1838):  

Correo nacional (Madrid). 18/7/1838 - TRIBUNALES DEL REINO. Hace días se alberga en la villa de Moncada un famoso ladrón y asesino, conocido por el Marqués, que, con su charpa y su pequeña gavilla, manda en jefe en aquel pueblo y en los de la vecindad, poniendo en contribución a los acomodados y atemorizando a las justicias con sus amenazas. Fugado más de una vez de los presidios de África siempre ha sido su paradero este lugar, conociéndose su existencia en él por sus multiplicados robos y tropelías.

(Nota: Una charpa es un tipo de correa puesta en bandolera o cabestrillo que hacia la cintura, lleva unido un pedazo de cuero (tahalí) con ganchos para colgar armas blancas o de fuego).

ADDENDA, ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):

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ARCHIVO FOTO-IMAGEN: 

Imágenes cedidas por J. E. Prades Bel.