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domingo, 31 de mayo de 2026

"AÑO 1785: PRÁCTICAS SOBRE LA CRÍA DE LOS GUSANOS DE SEDA EN LAS HUERTAS DE VALENCIA".

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, FOLCLORE, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE VALENCIA:

EN HOMENAJE A MI TIERRA Y A MI PAÍS....

Por: JUAN E. PRADES BEL, autor de los proyectos: "Crónicas históricas"; "Recordar también es vivir"; "Historias del Mar"; “Espigolant cultura: taller de historia, memorias, crónicas, patrimonios y humanidades"; y otras historias.

(Proyecto): DATOS PARA LA HISTORIA DE LOS PUEBLOS DE LA COMARCA NATURAL E HISTÓRICA DE LA HUERTA DE VALENCIA.

"AÑO 1785: PRÁCTICAS SOBRE LA CRÍA DE LOS GUSANOS DE SEDA EN LAS HUERTAS DE VALENCIA".

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL. 

INTRODUCCIÓN: Crónica histórica exponiendo los resultados de un informe descriptivo sobre la cría de gusanos de seda en el siglo XVIII.

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL: (Documento 1º, con fecha del año 1785): 

- Gaceta de Madrid: núm. 20, de 11/03/1785, páginas 157 a 159. Valencia, 27 de Febrero de 1785.= “Pormenores relativos a un nuevo método para la cría de gusanos de seda llevado a cabo en una huerta de esta ciudad “de Valencia”, partido de Arrancapinos.

- VALENCIA 27 de febrero (de 1785).= En la huerta de esta Ciudad (de Valencia), (en el) partido (rural) de Arrancapinos, en una posesión propia de los Marqueses de S. Joseph, cultivada, por Luis Zerezo y Teresa Brull consortes, observó ésta en 6 de Julio de 1784 como se habían avivado de 3 a 4 docenas de gusanos de seda, en uno de los lienzos sobre (los) que había estado extendida la labor nueva, que pocos días antes habían depositado los gusanos de este año, y que no se había mojado como regularmente se hace para conservarla. Prendada, la labradora de sus insectos, y pareciéndola (que) los podría criar les suministró hojas de morera la más tierna que pudo escoger, y desde luego se asieron a ella y empezaron a criarse muy bien. Animada del suceso ya les dio la segunda hoja endurecida, (tal) cual le presentaban las moreras de su campo; pero tomando indiferentemente ya de una, ya de otra sin fijarse, a uno o dos árboles, hicieron los gusanos su carrera, con tanta rapidez y felicidad que a los 15 días tuvieron sus cuatro dormidas; al 21 hacían todos su capullo, y entre el 24 y el 25 se había concluido toda la fábrica admirable de este utilísimo insecto; cuya operación en el tiempo regular de 1.ª cosecha de primavera necesita el espacio de 40 días. Además, de esta ventaja consiguió dos, de mucha monta la industriosa labradora, es a saber, que solo dejaron de hacer su capullo uno o dos de los que puso en cría, y que estos capullos de segunda cría han salido muy finos, sólidos y cargados de seda, habiendo quedado la mayor, parte de color blanco.

- Este hecho persuade la facilidad y ventajas de una segunda cosecha de seda desvaneciéndose casi a su vista, todos los inconvenientes que pudieran objetarse contra esta operación:

- 1.º Es fácil entender que siendo la simiente del gusano un verdadero huevo, se avivará a nuestro arbitrio preservándola del agua y aire, y fomentándola con un calor continuado y competente, como en el caso referido; porque habiéndose ocultado de la vista de la labradora, no la bañó, como suele hacerse, para separarla del lienzo, sino quedó en un pliegue muy resguardada del aire.

- 2.º Nadie puede dudar que la segunda hoja sin embargo de estar endurecida es pábulo proporcionado para la cría del gusano, y en nada embaraza a la fábrica y peso del capullo, como se observa en el suceso de Arrancapinos, donde a excepción de uno o dos todos los gusanos fabricaron su capullo en nada inferior, si no mejor que los de primera cosecha en todas sus calidades.

- 3.º Es muy palpable la ventaja de concluirse la 2.ª cría en el término de 21 días, cuando la 1.ª se extiende a los 40, reduciéndose el círculo de esta operación arriesgada casi a la mitad del tiempo, lo cual nace del mayor calor de la estación en la 2.ª época, que debe caer en Julio, siendo la otra en Marzo, Abril y Mayo.

- De aquí resultan tres ventajas: La una es que comprehendiendo esta estación al mes de Julio será el tiempo más igual y constante, y menos expuesta a mortandad o enfermedades la delicadeza de estos insectos, quiere decir, que será más segura la cosecha. 2.º que siendo en menos días comerán menos, y se gastará menos hoja para igual cosecha. 3.º que abreviándose los días de esta época con menos trabajo y a menos coste beneficiarán los labradores su nuevo producto.

- Solo resta por averiguar la perdida que acaso tendrán las moreras por este segundo despojo, pues en esta hipótesis se vestirán tres veces, consumiendo mucha copia de sabia o jugo para esta repetición de hoja; de que puede recelarse se desustancien algún tanto.

- Como la Brull no tuvo precaución de coger la 2.ª hoja de una morera hasta despojarla, sino tomó un puñado de una y otro de otra, se necesitan nuevos experimentos capaces de descubrirnos esta pretendida pérdida, y calcular cual sea, comparada con la ganancia.

- En tanto que las repetidas observaciones ponen en claro este único punto, debe tenerse presente que las moreras son árboles abundantísimos en sabia, como se reconoce por el mucho humor sobrante que destilan, y por el agua y humedad que chupan. En este concepto se puede conjeturar que no desmerecerán en la 3.ª sabia de hoja.

- Conduce a lo mismo el ser árboles que por la mayor parte no dan fruto alguno, y por consiguiente empleando todo su vigor y jugo en renovar la hoja, poco se perjudicará, aunque repitan una vez más esta producción.

- Tenemos otra experiencia en este Reyno, muy análoga a la de que tratamos, en la poda de moreras que se practica cada 3 años, y de un modo tan destructivo que apenas se deja más que los troncos. Sin embargo, los árboles sufren estos cortes tremendos y arrojan sus renuevos con la mayor lozanía, debiendo proveerse no solo de nuevas hojas sino de nuevo ramaje.

- Esto hace conjeturar con graves fundamentos que poco o nada padecerán las moreras brotando para 3.ª hoja si se las sujeta a 2.ª cosecha; y aun dicha pérdida sería reparable dando a estos árboles mayor cultivo y más abonos. 

ADDENDA, ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):

- "EL CULTIVO DE LAS MORERAS EN EL SIGLO XVIII": Sobre las prácticas de recogida de las hojas frescas de morera en el siglo XVIII, era costumbre mayoritaria cosecharlas en su totalidad, dejando a las moreras con las ramas peladas, para que sacasen nueva muda de hojas tiernas.

- Sobre la variedad de moreras preferían las estériles, las moreras que no dan fruto, para que pudiesen emplear todo su vigor en renovar las hojas rápidamente.

- Sobre la poda de las moreras, la realizaban cada tres años, y dejaban a las moreras convertidas en troncos cabeceros, sin ramaje, para que rebrotasen de nuevo.

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

ARCHIVO FOTO-IMAGEN: 

Imágenes cedidas por J. E. Prades Bel.









viernes, 29 de mayo de 2026

"BENIFARAIG AÑO 1871, HUERTA DE VALENCIA".

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, FOLCLORE, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE VALENCIA:

EN HOMENAJE A MI TIERRA Y A MI PAÍS....

Por: JUAN E. PRADES BEL, autor de los proyectos: "Crónicas históricas"; "Recordar también es vivir"; "Historias del Mar"; “Espigolant cultura: taller de historia, memorias, crónicas, patrimonios y humanidades"; y otras historias.

(Proyecto): DATOS PARA LA HISTORIA DE LOS PUEBLOS DE LA COMARCA NATURAL E HISTÓRICA DE LA HUERTA DE VALENCIA.

"CRÓNICAS HISTÓRICAS, AÑO 1871: NOTICIAS DE BENIFARAIG, HUERTA DE VALENCIA".

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL. ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B.).

INTRODUCCIÓN: 

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL: Benifaraig año 1871.

(Documento 1º, con fecha del año 1871): El Pensamiento español (Madrid. 1860). 9/3/1871. La situación de la provincia de Valencia continúa tan triste y angustiosa como antes del envío a la misma de los recientes refuerzos de guardia civil. Léanse, en prueba de ello, los siguientes párrafos que encontramos en El Tradicional: 

- “Una víctima más tenemos que registrar en nuestra crónica de asesinatos. Ayer mañana apareció en Benifaraig, frente a la casa de D. Luis Miquel y Roca, el cadáver de un hombre, muerto al parecer de un trabucazo en la frente.

- Según nuestras noticias la desgraciada víctima era conocida en aquel pueblo con el apodo de Basquiña, y amigo inseparable del hornero también asesinado en el mismo pueblo en octubre del año pasado. 

- El juzgado de Serranos se trasladó ayer mañana a instruir la causa correspondiente en averiguación del hecho que tenemos el sentimiento de comunicar a nuestros lectores”. 

ADDENDA, ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

ARCHIVO FOTO-IMAGEN: "BENIFARAIG SIGLO XXI".

Imágenes cedidas por J. E. Prades Bel.


















jueves, 28 de mayo de 2026

“GUERRA DE SUCESIÓN ESPAÑOLA (1701-1713): CRÓNICA HISTÓRICA SOBRE LA MASACRE DE VILA-REAL DEL 10 DE OCTUBRE DE 1706”.

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, FOLCLORE, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LAS PROVINCIAS DEL REINO DE VALENCIA:

EN HOMENAJE A MI TIERRA Y A MI PAÍS....

Por: JUAN E. PRADES BEL, autor de los proyectos: "Crónicas históricas"; "Recordar también es vivir"; "Historias del Mar"; “Espigolant cultura: taller de historia, memorias, crónicas, patrimonios y humanidades"; y otras historias.

(Proyecto): DATOS PARA LA HISTORIA DEL REINO DE VALENCIA.

“GUERRA DE SUCESIÓN ESPAÑOLA (1701-1713): CRÓNICA HISTÓRICA SOBRE LA MASACRE DE VILA-REAL DEL 10 DE OCTUBRE DE 1706”. 

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL. 

INTRODUCCIÓN: En el año 1706, durante la Guerra de Sucesión Española, el Conde de las Torres, Cristóbal de Moscoso y Montemayor, lideró un ataque a la ciudad de Vila-real. El siguiente documento escrito el 26 de enero del año 1706 describe los hechos narrados en el parte de guerra.

LA GUERRA DE SUCESIÓN: La Guerra de Sucesión Española fue un conflicto bélico internacional que tuvo lugar entre los años 1701 y 1713, principalmente por la disputa del trono español tras la muerte sin descendencia de Carlos II. Este conflicto enfrentó a las casas de Borbón y Habsburgo, y se extendió por varias regiones de Europa. La guerra culminó con el Tratado de Utrecht en 1713, que reconoció a Felipe V como rey de España, pero a cambio de su renuncia a cualquier pretensión al trono francés. Como resultado, se instauró la Casa de Borbón en el trono español, lo que tuvo profundas repercusiones en la política europea.

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL: 

(Documento 1º, con fecha del año 1706): 

Gaceta de Madrid (1697). 26/1/1706. Madrid 26 de Enero de 1706.= Al arribo del Señor Conde de las Torres, a Moncada, precedió qué su detención en San Mateo fue más de lo que pedía la experiencia de las minas aguadas, por aguardar el destacamento, y retaguardia de Navarros, y Dragones, que se incorporaron el día 8 con las Tropas, y todas marcharon por Bélloc (Benlloc), y Borriol a pasar el Rio de Mijares por el Puente de Villa-Real, Lugar de 800 vecinos, que mostraron quererse rendir pacíficamente, pero luego mudaron de intención, y se pusieron en defensa, estando ya las Tropas en los Arrabales inmediatos a las puertas, una de las cuales rompieron sin orden del Señor Conde de las Torres el Regimiento de Guardias Españolas, y el de Navarros, movidos de una disputa no averiguada, con dos Compañías de Granaderos, que los incitaron a tal arrojo, seguido después en el asalto de otra puerta por el Regimiento de Guardias Balonas; y viendo abierta una y otra, empeñados los Soldados en vencer, y a los del Lugar en defender la entrada, pareció a los Generales que se hiciese desmontar alguna Caballería y Dragones, para allanar el ingreso, como se consiguió después de dos horas y media de combate, que suspendieron los Soldados, viendo que para atajarle salían con el Venerabilísimo Sacramento los Sacerdotes; pero abusando de su devoto convenimiento, aquella encarnizada Plebe matando algunos Oficiales, hicieron retirar al Clero, y volvieron sobre los del lugar perdonando solo a los niños y las mujeres, que salvo la piedad del Señor Conde de las Torres y para atajar la refriega, que hubiera hecho más cruel el saqueo, se puso fuego a las casas, consiguiendo retirar de ellas a los Soldados, de que fueron entre muertos y heridos contados hasta 140, y entre ellos levemente herido el General Virtenfedl, y el Conde Rosin muerto con otros dos Oficiales; pero de la Plebe fueron hasta 700 los muertos y 150 que retirados a la Torre, se rindieron a discreción, o voluntad del Señor Conde de las Torres, se salvaron; y asimismo muchos Franceses que tenían presos en las Cárceles, la plata de las Iglesias, que sería hasta 15… onzas, se reservó y entrego a sus dueños con acto de Religión, exento de codicia, y con demostración de que el rigor usado no fue pretendido, ni evitable, y que tampoco se intentó el saco, sino el castigo que hizo precisa la alevosa resistencia de aquel malaventurado Lugar, cuyo escarmiento ha reducido sin sangre a un gran número de Lugares circunvecinos.

- El de Morbiedro siempre fiel, resucito las constancias de su antigua Sagunto, abasteciendo las Tropas de su Majestad, y encargándose de los enfermos y heridos del Ejercito, y también se ha señalado en vasallaje y parcialidad el Lugar de Nulles (Nules).

- En Moncada, adonde llegó el día 15 el Señor Conde de las Torres, formo Plaza de Armas para continuar sus operaciones, a pesar de las voces con que los Sediciosos alientan a los Valencianos, diciendo, que por los Alfaques de Tortosa entraba el General de Batalla Juan Jaunez Capitaneando un cuerpo de gente, agregado a las Milicias de San Mateo, Castellón, y otros Lugares; y añaden, que quedaba en Tortosa Milord Peterbourg, pero cogido el Puente de Villa-Real, y campeando, como se cree, el Señor Mariscal de Tessé (René III de Froulay, conde de Tessé) en la Ribera Occidental del Hebro (río Ebro), no parece factible que entre socorro a Valencia por aquellos parajes.

- En el de la Huerta de Valencia, a quien se ha quitado el agua de los regadíos, salió Baster y Nebot con 50 ingleses, y dos Escuadrones de Milicias, que fueron luego desbaratados, con muerte de 400, entrando los demás en Valencia maltratados, y heridos.

- El día 17 llego a Moncada Don Antonio del Valle con las Tropas de su destacamento, y fue forzoso quemar el Lugar de Quarte (Cuart de Poblet) por Rebelde, y por dejar asegurado el Puente que tiene sobre el Rio Guadalaviar (río Turia), que es el que pasa por Valencia, a cuyo Cuerpo de Ciudad, y a la Diputación, ha escrito el Señor Conde de las Torres en los términos de la mayor clemencia del Rey, que lograran, si se reducen pacíficamente a su debida obediencia, expresándoles asimismo el castigo dado a los Lugares obstinados, y el amigable acogimiento hecho a los reducidos, añadiendo las disposiciones de su ejército, y del Señor Mariscal de Tessé, para que hagan a sus conciencias el cargo de todas las desolaciones, de que fuere causa su voluntaria, y engañada resistencia.

- El Bloqueo, que puso a la Ciudad de Alicante, en gran número de sediciosos, fue disipado, cogiéndose cinco piezas de Artillería, muchas municiones de boca y de guerra, habiendo obrado los señores Obispos de Murcia y de Orihuela, y los Marqueses del Rafal y del Bosch, y otros Caballeros Ciudadanos, Oficiales de Milicias, y gente fiel de aquella Guarnición, con tal esfuerzo, dirección, y liberalidad, que se hacen acreedores de noticia más dilatada de la que ya consiente la estrechez del papel.

ADDENDA, ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

ARCHIVO FOTO-IMAGEN: 

Imágenes cedidas por J. E. Prades Bel.







AÑO 1788: LA FERTILIZACIÓN DE LOS CAMPOS AGRICOLAS DE LA HUERTA DE VALENCIA.

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, FOLCLORE, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE VALENCIA:

EN HOMENAJE A MI TIERRA Y A MI PAÍS....

Por: JUAN E. PRADES BEL, autor de los proyectos: "Crónicas históricas"; "Recordar también es vivir"; "Historias del Mar"; “Espigolant cultura: taller de historia, memorias, crónicas, patrimonios y humanidades"; y otras historias.

(Proyecto): DATOS PARA LA HISTORIA DE LOS PUEBLOS DE LA COMARCA NATURAL E HISTÓRICA DE LA HUERTA DE VALENCIA.

"VALENCIA, NOVIEMBRE DE 1788: AGRICULTURA: DISCURSO SOBRE LO ÚTIL Y AUN NECESARIO, QUE SE CREE SER A LOS CAMPOS DE LA HUERTA DE LA CIUDAD DE VALENCIA, EL ESTIÉRCOL Y POLVO QUE SE SACA DE SUS CALLES, Y PERJUDICIAL A LA SALUD PÚBLICA QUE PERMANEZCA EN ELLAS”.

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL. 

INTRODUCCIÓN: En este artículo trascribo los textos íntegros de un discurso de temática agrícola sobre la fertilización de la Huerta de Valencia y la higiene urbana de la capital del Reino; este trabajo fue expuesto en público y posteriormente publicado en prensa en el año 1788, y fue impartido por el Marqués de la Torre de Carrus; este trabajo de investigación le fue encargado por la Real Sociedad de Amigos del País, de la Ciudad de Valencia y su Reyno.

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL: (Documento 1º, fechado en el año 1788): 

- Memorial literario, instructivo y curioso de la Corte de Madrid. 11/1788. Páginas 355 y sucesivas. VALENCIA, noviembre de 1788: AGRICULTURA. Discurso sobre lo útil y aun necesario, que se cree ser a los campos de la Huerta de la ciudad de Valencia, el estiércol y polvo que se saca de sus calles, y perjudicial a la salud pública que permanezca en ellas:= El Señor Marqués de la Torre de Carrus, del Consejo de S. M. y su Oidor en la Real Audiencia de Valencia, en cumplimiento del encargo que le había confiado la Real Sociedad de Amigos del País de aquella Ciudad y Reyno, compuso y presentó en ella este Discurso, (I) cuyo extracto es el siguiente: “Después de dar una idea de los sucesos y causas que han contribuido y contribuyen a la necesidad que en el día tienen los campos de Valencia de todo género de estiércol, y de la general estimación que deben estos granjearse con respeto a la producción de las tierras, a la subsistencia y conservación de los cosecheros, y al interés de los propietarios de estas para la percepción de sus rentas; entra el Autor a tratar en la primera parte de la utilidad que resulta a los campos de la vega de dicha Ciudad siendo socorridos con el polvo y estiércol de sus calles, tanto con respeto o al aumento de las cosechas, como al interés de los dueños propietarios de las tierras y provecho de los colonos. Véanse sus razones:

- Una de las principales cosechas, y acaso la primera de que resulta mayor utilidad a los labradores de la Huerta de Valencia, es la del cáñamo; los cuales tienen la discreción de destinar particularmente para esta cosecha, el polvo y estiércol que recogen de las calles, porque la experiencia les ha manifestado el buen suceso con que obra siempre este género de abono; comunicando a los suelos o campos cierta materia sutil, untuosa, y disoluble, que es la más propia y activa para la nutrición del cáñamo, y al que constituye la verdadera fertilidad.

- Esto consiste, en que, como dicho polvo y estiércol, aun después de impregnado de tantas sales y substancias como se le agregan y comunican de excrementos de animales y personas, residuos de las verduras, y otros despojos de las cocinas que se arrojan a las calles, las basuras, las aguas sucias, el continuo roce de las suelas de los zapatos, &c. &c., conserva siempre su naturaleza terrea y pesada, toma un cierto asiento y consistencia la superficie de los campos, en donde se hacen las cosechas de grano, quedando así las semillas especialmente las de cáñamo, más tapadas, y preservadas de los pájaros, menos expuestas a que los riegos y las aguas las remuevan ni acumulen; y cuando los tallos o las cañas crecen, se hallan más inflexibles a los impulsos de los vientos, tomando otro tanto más vigor y medra, cuanto suben derechas.

- A más de esto, con semejante abono queda la tierra, fertilizada por largo tiempo y duración; porque como contiene más unida la materia que conviene a la nutrición, que son las partículas espirituosas y volátiles, sucede la evaporación y disipación de éstas más lentamente, como lo experimentan aquellos labradores, haciendo inmediata cosecha de trigo en el mismo campo de donde han acabado de sacar la del cáñamo, sin necesidad de nuevo abono; de lo que resulta que alimentándose siempre el cáñamo con igualdad de los jugos nutricios desde que nace hasta que se coge, adquiere mayor, peso, suavidad y firmeza.

- La experiencia tiene acreditado, que un mismo campo estercolado la mitad con estiércol de caballerías y cerdos, sin que hubiese polvo de la Ciudad, y la otra mitad de estiércol recogido por las calles de la misma, ha producido el cáñamo que se sembró en la última parte de tierra, una tercera parte más que en la otra, y su calidad también sin comparación más suave y blanco; de modo que el precio del uno al otro por su particular bondad, excederá de 10 a 12 sueldos por arroba.

- A estas ventajas se añaden las de que no conteniendo en sí este abono simiente alguna, se evita el perjuicio de que la tierra crie malas hiervas, y no comunique a los granos, a las verduras, ni a las frutas mal sabor alguno, como sucede con los demás estiércoles.

- Y siendo cierto, que de cuantas maneras puede sugerir el arte para fertilizar las tierras, serán siempre las mejores y más seguras para el acierto aquellas que se aproximen más a las operaciones de la naturaleza; nuestro abono en este caso es el más análogo y conveniente a este sistema, porque no es otra cosa que la misma naturaleza dispuesta ya a la producción. Al contrario, con los demás estiércoles de caballerías, ganado lanar, cloacas, y otros de esta naturaleza; porque estos contienen mayor cantidad de partes groseras que de volátiles, que constituyen el alma, y la esencia de la vegetación de las plantas, las cuales como más sutiles y ligeras, están más bien sujetas a evaporarse y elevarse a la atmosfera, por lo que viene a ser necesariamente menos constante y mucho más débil su acción, y lo seria en su consecuencia el producto, si careciesen dichos labradores del socorro del polvo y estiércol que recogen de las calles de la Ciudad.

- También sucede que el trigo que se siembra en tierras de igual substancia, estercoladas con el polvo, da mayor producto, y es mejor en su calidad y más lustroso, más corriente, más pesado, y de mucha más harina.

- En las verduras sucede lo propio, siendo de mejor gusto, y su producto mayor, y por eso los vecinos de aquella Ciudad prefieren estas a las que se riegan de la acequia de Valladar, pues por su putridez e infección se deterioran y enmohecen dentro de poco tiempo; argumento claro, de que han de ser nocivas para la salud.

- De aquí el mayor valor de las tierras que pueden lograr el beneficio del estiércol de aquellas a que no alcanza.

- El ejemplar práctico de la importancia de dicho estiércol se comprueba con la costumbre de los vecinos de los lugares de Benifaraig, Moncada, Alfara, Vinalesa, Meliana, Foyos, Albalat de Mosen Sorrell y Masamagrell; los cuales sin embargo de la mucha distancia, vienen todos los años a la calle de Murviedro a comprar el estiércol que recogen sus pobres habitantes de las calles de la Ciudad, y se lo llevan para estercolar sus melonares; porque tienen experimentado que los melones que cogen con el abono de este estiércol son más abundantes, y de un gusto más exquisito y particular.

- Los sogueros prefieren siempre el cáñamo que es producido del estiércol del polvo a cualesquiera otros, y lo pagan mucho más, distinguiéndolo a la primera vista porque es notoria su mayor bondad.

- De modo que, juntándose esta utilidad a la bondad y calidad particular de este abono con que obliga a la producción, a diferencia de todos los demás estiércoles, y debiéndose originar indefectiblemente por su falta una notabilísima decadencia en la copia de frutos, y consiguientemente en su valor; se imposibilitarían en virtud de ello los cosecheros para pagar el precio de los arriendos, y este perjuicio recaería de lleno en los propietarios, minorándose considerablemente sus tierras.

- Nadie ignora que la huerta de Murcia, Orihuela, y Castellón de la Plana, contiene un suelo más hondo y rico de materiales que la de Valencia; pero los cáñamos de esta exceden sobre manera en peso y finura a los que se cogen en aquellas.

- La seda que produce este terreno por el mismo término es más delicada, consistente y especial que la que crían todos los demás de España; efectos que no se pueden atribuir a la bondad del clima, porque tan buenas o mejores son los de las huertas nombradas, sino al beneficio del estiércol y polvo de las calles de Valencia.

- Que las ventajas de la Huerta de esta Ciudad se deban principalmente al auxilio del polvo, lo conocerá cualquiera que pare la consideración en la variedad de los terrenos de que se compone. El de la parte de la Cruz de Xátiva respecto del situado a la otra parte del rio hacia el Monasterio de San Miguel de los Reyes descubre incomparablemente mayor aridez y languidez en la producción de sus frutos; cuya diferencia consiste en que aquel terreno o suelo no ha podido ser beneficiado tan pródigamente del mencionado polvo, como este, por su diversa situación, y distancia de Valencia.

- Otra reflexión se puede hacer en prueba del grande aprecio con que dichos labradores miran el polvo. El camino nuevo de Madrid necesitaría de un excesivo dispendio de caudales para su conservación; y se ve que los labradores solicitan, y se obligan gustosos con escrituras públicas, a aprontar considerables porciones de cargas de casquijo, solo con que se les permita aprovecharse del polvo que en él se hace, y cae en la zanja de sus orillas, por el frecuente y continuo tránsito de los carruajes, caballerías, y personas; contemplando esta leve recompensa como bastante y proporcionada a tan penosa y superior fatiga.

- También se ve, que cuando por continuadas lluvias acontece en aquella Ciudad formarse lodazares en el invierno, que cuasi embarazan el tránsito de las calles en el preciso comercio de las gentes; entran los labradores, y a porfía recogen el lodo; dejando limpia y expedita la ciudad en menos de tres horas, sin costar un maravedí; y yéndose muy regocijados y contentos por llevar aquella masa, próxima a corromperse originada del polvo.

- La bondad de este excede en sumo grado al que pueda formarse en cualesquiera otra población del Reyno para el abono de las tierras; como que continuamente se está impregnando de las materias más propias y conducentes a la fertilidad, como son los halitos y vapores que arrojan de sí las cloacas que por conductos subterráneos cruzan toda la Ciudad, las que se unen e incorporan a dicho polvo; de tal suerte, que es común opinión entre les labradores, que con solo estar en sus calles la grava o piedra por 24 horas, y sin llegar a molerse, el terreno donde la echan produce con notable feracidad y abundancia. ¿ Y si tanto aprecio hacen de las piedras, que mucho lo hagan mayor del polvo originado de las mismas con el continuo molimiento de las ruedas, agregándose a esta las demás substancias de que es compuesto? A más que si de notorio se sabe, ser uno de los mejores abonos para la tierra la cal, siendo la más fina y apreciable la que se hace de esta especie de piedra viva; ¿ qué actividad no le deberemos atribuir a la misma convertida en polvo sin haber pasado por el fuego que siempre consume porción de las propiedades de las materias que se exponen a él ?.

- De aquí, nace aquel proloquio oído tantas veces de que en Valencia continuamente se pisa y barre el oro y plata por sus calles, con alusión al polvo que causa tan abundantes y preciosos frutos, para cuyo efecto se afanan tanto sus agricultores.

- Tan extremada, como hemos visto, es la utilidad que resulta del estiércol y polvo de que tratamos, pero no lo es menos la necesidad que del mismo tienen los campos de Valencia; que es lo que se intenta probar en la 2.ª parte:

- Dos pueden ser las causas que alteren considerablemente la necesidad de los estiércoles; la una, cuando las tierras que se cultivan son por su naturaleza pingües y frescas, o por el contrario flacas y estériles, y la otra, cuando a estas mismas tierras se les apure en continuas producciones, o bien se las conceda descansar suficientemente.

- En cuanto a la indagación de la primera causa, respecto a las tierras de la Huerta de Valencia, varían estas tan notablemente en su naturaleza, como varían en su situación, y en la cualidad y cantidad de los frutos en que se aventajan ciertos distritos a otros; de conformidad, que o ya sea, por la mejor disposición que encuentran las raíces de las plantas y granos para insinuarse más libremente en unas tierras que en otras según su configuración y estructura; o ya sea por la frialdad, sequedad, calor, o humedad en que respectivamente se exceden estas; o ya en fin por el mayor fondo y miga que contienen las mismas, conforme a su situación; lo cierto es que constituyendo esta misma variedad otras tantas diferentes calidades y naturalezas de las tierras de esta Huerta, no parece puede darse definición que generalmente convenga a todas, ni que nos certifique expresamente de su verdadera esterilidad o fecundidad.

- Sin embargo, como por otra parte están aquellos labradores de común acuerdo en que por lo general son delgadas, endebles y de poco fondo, como lo confirma la práctica que tienen de labrar superficialmente las tierras, para evitar el perjuicio de remover las vetas de las estériles, que se encuentran bastante inmediatas a la superficie; siempre será incontrovertible, que unos y otros, y todos ellos dejarán de producir en el instante mismo que carezcan de la abundancia de estiércoles; por tanto se debe convenir en que como quiera que las tierras de dicha Huerta según su aptitud y naturaleza, nada puedan obrar por si respeto a la fecundidad y producción; es por consiguiente necesario el beneficio de los estiércoles; y mucho más el de las calles de la Ciudad, por su mayor bondad respecto de todos los otros.

- Por lo perteneciente a la segunda causa, se hace aún más visible esta necesidad, porque según los Físicos que más han ilustrado esta materia, las tierras propiamente no son otra cosa, que unas masas destinadas para recibir, contener, y subministrar a las plantas aquellos jugos nutricios de que necesitan, y que depositan en ellas los aires, los rocíos, las lluvias y los estiércoles de manera que una tierra, cualquiera que fuere su naturaleza, cesará de producir siempre que le falte el concurso de las substancias extrañas.

- Pero, como cualesquiera, que sea su fecundidad, se agota bien presto con la multitud de plantas y granos que chupan sus jugos y substancias, juntamente con la evaporación de estas, sino se socorre a las tierras con los abonos propios, para comunicárselas de nuevo; de aquí es que según producciones con que el cosechero fatigue los campos, tendrán estos tanta mayor o menor necesidad de aquellos socorros.

- Supuesto esto, ¿ de qué punto de necesidad de abonos serán susceptibles las tierras de la huerta de Valencia, que están siempre en continua vegetación ?; A lo que se agrega, la infinidad de moreras que contienen las mismas, capaces por sí solas de absorberse todos los jugos de aquellas; y la calidad de agua del rio que sirve para el riego, que por ser muy fuerte y delgada consume la crasitud y substancias de las tierras, a diferencia de la de los pozos, norias, fuentes, y otras que corren mansamente, las cuales por su blandura y flojedad dispensan a los cosecheros de igual necesidad y copia de abonos.

- La última y más poderosa prueba de la absoluta necesidad que tienen aquellos labradores del polvo y estiércol de las calles de dicha Ciudad, es, que sin embargo, de no serles permitido el recogerle sin pagarle, pues en esto no hay más distinción que en la especie de pago, respecto a que pierden otros tantos jornales, como son los que ocupan en introducir la arena y guija para la conservación e igualdad de aquellas a que se les obliga en cambio, sufren no obstante gustosos este impuesto, apresurándose a cumplirle para lograr el debido socorro a sus necesidades.

- Todo cuanto se pudiera decir de más sobre este asunto debe ceder al mérito de esta reflexión; en cuyo supuesto pasa el Autor a la 3.ª parte de su Discurso, en la que intenta hacer ver el perjuicio que resultaría a la salud pública, si el expresado estiércol permaneciese en las calles:

- En confirmación de esto se observa, que cuando por la festividad de solos tres o cuatro días consecutivos, no pueden entrar los labradores a recogerle, se encuentran todas las calles de la Ciudad cubiertas de todas aquellas basuras, excrementos, y residuos de las cocinas, de que se hizo mención al principio.

- El conjunto de todas estas materias diariamente detenidas y aumentadas juntamente con las aguas y lluvias, con la humedad y calor que proporciona la estrechez y angostura de las calles, y con el ardor de los rayos del sol, especialmente en verano, en un clima además de esto húmedo y cálido por su naturaleza; habría de producir precisamente una verdadera putrefacción, que infestando todo el ambiente y la atmosfera con la continuación de sus exhalaciones y vapores, quebrantaría bien pronto la salud de los Ciudadanos, la cual no pende tanto del alimento corporal, cuanto de la constitución del aire que respira.

- Esta verdad la atestiguan los mismos que viven inmediatos a los callizos cerrados, donde se echan las basuras; pues no pudiendo tolerar el mal olor que de si exhalan, y también por evitar las perniciosas resultas que se les seguirían, si existiesen mucho tiempo en ellos, se ven precisados a buscar estercoleros, quienes no solo se llevan gustosos las basuras, y limpian los callizos, sí que en agradecimiento suelen regalarles con algunas frutas de sus cosechas.

- Infinidad de ejemplares de los efectos mefíticos que causa la malignidad de estos influjos, y de las eficaces y oportunas providencias para evitarlos, se leen lastimosamente en otros tantos escritos.

- La campaña de Roma sujeta en otros tiempos a estos perniciosos accidentes por las emanaciones y halitos que despedían sus lagunas y sitios pantanosos; se advierte hoy sumamente corregida a beneficio de los desagües y asombroso plantío de árboles para purificar aquella vasta región del aire.

- En nuestra Corte de Madrid se vieron iguales acontecimientos, cuando la marea e inmundicia discurría por sus calles; pero después ha cambiado tanto por medios opuestos, cuanto que en el día se adquiere la justa admiración y elogio de las extranjeras respecto a su limpieza y sanidad.

- Y sin salir del Reyno de Valencia y en estos días, ¿ cuántos de sus labradores han sido víctimas de la epidemia, y mortal veneno que originaba el antiguo cultivo de los arroces con su cieno y légamo corrompido y fétido, y para cuyo remedio clamó la Real Junta particular de Agricultura y Comercio de dicha Ciudad; expusieron los más hábiles Médicos sus dictámenes, en favor de ello; se interesó vivamente el Gobierno, y ocupando la atención de nuestro católico Monarca en tan justas solicitudes, se expidieron desde luego sus Reales Cédulas, limitando la extensión que tomaba esta cosecha, y reduciéndola a los correspondientes riegos, con que se evitase toda corrupción, origen, y causa de estas enfermedades y muertes.

- La Medicina subministra otras pruebas de cuanto contribuye la atmosfera a nuestra utilidad, y a la notable alteración de que es susceptible por el influjo y condición de las exhalaciones de la tierra; pero baste nuestro intento aquel principio recibido generalmente entre los Profesores de esta ciencia que establece: “corruptum corrumpir sibi adjunctum”.

- Concluye el Autor confesando de buena fe, que este es un punto que merece ser examinado más radicalmente en obsequio de una verdad en que se interesan la salud y utilidad pública y privada, de todos los moradores de la mencionada Ciudad, y labradores de su Huerta; y que resulta de una materia al parecer tan despreciable y sórdida, como es el polvo y estiércol de sus calles, pero tan útil y necesario a los campos, que de él, y en su elogio se puede decir en conclusión y en pocas palabras: él (campo) nos sustenta.

(I) Se ha impreso este Discurso en la misma Ciudad de Valencia por D. Benito Monfort, es un volumen en cuarto de 54 páginas.

ADDENDA, ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

ARCHIVO FOTO-IMAGEN: El “Regadío histórico de la Huerta de Valencia” esta reconocido por la F.A.O. como un "Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial" (FAO).

Imágenes cedidas por J. E. Prades Bel.






Las Torres de Serranos y la muralla medieval de Valencia, imagen publicada en un libro del siglo XVIII o XIX