GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, FOLCLORE, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE VALENCIA:
EN HOMENAJE A MI TIERRA Y A MI PAÍS....
Por: JUAN E. PRADES BEL, autor de los proyectos: "Crónicas históricas"; "Recordar también es vivir"; "Historias del Mar"; “Espigolant cultura: taller de historia, memorias, crónicas, patrimonios y humanidades"; y otras historias.
(Proyecto): DATOS PARA LA HISTORIA DE LOS PUEBLOS DE LA COMARCA NATURAL E HISTÓRICA DE LA HUERTA DE LA CIUDAD DE VALENCIA.
"AÑO 1850, CRÓNICA HISTÓRICA SOBRE PRÁCTICAS AGRICOLAS Y ESPECIES VARIETALES APRECIADAS EN LAS HUERTAS DE LA PROVINCIA DE VALENCIA".
Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL.
INTRODUCCIÓN: Crónica histórica sobre agricultura, técnicas, cultivos y costumbres de los labradores de las huertas de la provincia de Valencia.
EXPOSICIÓN DOCUMENTAL: (Documento 1º, con fecha del año 1850):
Gaceta de Madrid: núm. 2552, de 11/10/1841, páginas
3 a 4. Madrid, 10 de octubre (de 1841).= DE LA AGRICULTURA EN VALENCIA. FAENAS
DEL CAMPO.
- MES DE OCTUBRE.= Todavía prosigue la recolección
de cosechas, siendo la principal de estas tareas la vendimia y (la) sucesiva
elaboración del vino. Cuando el agricultor lo deja ya encubado, entra en
algunos días de descanso que la misma naturaleza le señala después de tantas
fatigas, para que pueda gozar a la vista de los frutos que logró con ellas.
- Desembarazado de tantas operaciones materiales y
penosas, el mismo descanso le convida a la contemplación; y al paso que medita
las tareas que ha de emprender para el año agrícola que pronto va a empezar, su
imaginación por un irresistible movimiento de gratitud se remonta hacia la
fuente de tantos beneficios, hacia el supremo Hacedor. Este sentimiento
religioso lo explicaban los gentiles por medio de las fiestas de Ceres en junio,
y por las de Venus y Buco en las estrepitosas autumnales en que el nuevo vino y
el amor, fomentaban la alegría del labrador idólatra, que nadando en las
satisfacciones propias de tan activos estímulos, entendía cumplir así con el
deber de gratitud y homenaje a las divinidades de que creía haber recibido
tantos beneficios en los multiplicados dones de la tierra.
- Mas puro, más noble y exclusivamente propio de
Dios el sentimiento religioso del cristiano; abolidos los sacrificios de sangre
y consagrado bajo augustas y moralizadoras ceremonias el reconocimiento debido a
los favores del cielo, el labrador cristiano ha presentado al pie de los
altares una parte de los frutos, ha dejado a beneficio de los pobres la rebusca
y espiga de los granos; y al contemplar la hermosa reunión del producto de sus
afanes, se ha dirigido a Dios y a los santos sus mediadores para tributarle
rendido homenaje de gracias. De aquí las fiestas de otoño en que todos los
pueblos obsequian en festividades religiosas a sus santos patronos.
- Y no solo dedica el labrador estos días a la
explicación sincera de su gratitud y a los goces que lleva la solemnidad de las
fiestas. En ellos medita las mejoras que reclaman sus campos; y por su propio interés
y sin conocer teorías económicas (más útiles las más veces para entretener en
sus polémicas a los escritores que para dar resultados positivos en su
aplicación práctica), forma a la vista de sus fondos y de las necesidades que
ha de cubrir el presupuesto para el año siguiente.
- De este modo, si nuestros grandes propietarios en
vez de cerrarse en la corte o en las ciudades populosas donde nada ven que
pueda enseñarles ventajas para sus haciendas, y donde tal vez estimulados por
el lujo y las necesidades facticias del gran mundo consumen inútilmente todas
sus rentas, concurriesen con frecuencia a los pueblos, y estudiando las mejoras
de que serían susceptibles sus heredades se dedicasen analizarlas, sus
presupuestos serian entonces más ordenados, nada ruinosos, y bajó muchos conceptos
más útiles y productivos que los del pobre labrador.
- Este en los gastos solo tiene tres partidas; la
paga del arriendo y contribuciones, el cultivo para el año entrante y la frugal
y parca asistencia de su familia; tres objetos que absorben todo el caudal.
Aquel si se entrega absolutamente a la gran sociedad, no puede fijar las
partidas de gastos.
- ¿Quién le asegura ni por cálculo los compromisos
en que pondrán a sus rentas la volubilidad de las modas, el estímulo y la
rivalidad en las grandes concurrencias, el capricho y las demás pasiones que
forman las necesidades, la vida de la ciudad? …
- En hora buena que la disfrute en las temporadas
que el campo solo necesita brazos vigorosos que resistan la intemperie; pero no
se niegue a visitarlo cuando se suaviza la estación, y principalmente en las
primaveras. Entonces puede formar mejor y con datos seguros el presupuesto de
su casa; no será la ciudad la que le absorba todas sus rentas; una parte de
ellas servirá para emprender mejoras en sus posesiones, para hacer ensayos de
nuevas cosechas, de nuevas prácticas; para dar con ello ocupación y alimento a
la clase jornalera; para dejar en beneficio del país una buena porción de las
riquezas que produjo.
- La alternativa entre los goces de la ciudad y los
del campo le hará la vida más grata, y no se oirá ya en su boca aquella
fatídica expresión de no sé en qué matar el tiempo; el tiempo que es tan corto
y que nos parece mucho más cuando lo ocupamos bien.
- Insensiblemente alargábamos esta digresión a que
nos condujeron las fiestas de octubre y el atractivo que en sus días ofrecen
los pueblos y las aldeas. Sigamos pues el objeto principal de este artículo, y
dirijámonos ya a nuestros labradores.
- En octubre varía la vegetación, las hojas transforman
su hermoso color verde en rojo, amarillo, naranjado y otros varios que en los
bosques y grandes plantaciones producen un efecto pintoresco.
- Llenas las trojes de granos, las cajas de fina
seda, las andanas amontonadas de ricos frutos y las bodegas de líquidos suaves,
forma el labrador, como hemos dicho, el plan de cultivo para el año nuevo.
- En los secanos. La sazón de las lluvias de octubre,
según la experiencia y opinión de los observadores, es la más ventajosa para
sembrar en las tierras altas y parajes fríos, especialmente las cebadas,
trigos, centenos, avena, habas, altramuces, lentejas y otras legumbres.
- Aun es tiempo de abrir hoyos para el trasplante
de los árboles, a fin de que se asoleen; en ellos es conveniente echar un poco
de estiércol tapándolo con una capa de tierra para qué abone y ponga en acción
al terreno, que privado hasta entonces del calor y de más influencias
atmosféricas, se beneficia y recibe vitalidad para comunicarla a las plantas o
árboles que en ellos se han de colocar en fines de mes, como los acerolos, los
almendros, avellanos, guindos, perales y manzanos de fruto y brote temprano, y
otros árboles que no sienten el frio, quedando abiertos y preparados los hoyos
de los que han de plantarse en primavera.
- Es época oportuna de sembrar las almendras y
cuescos de los albaricoques, abridores, melocotones y sus semejantes.
- Pueden repetirse los injertos a ojo dormido de
muchos de los árboles de que se habló en el artículo anterior.
- El buen agricultor habrá tenido cuidado de cerrar
las ventanas, y tapar los granos, para libertarles de la introducción de los
gorgojos y palomillas que suelen contener aun algunos huevecitos, que si no se
han sofocado se avivan en insectos roedores.
- Y aunque esto no haya sucedido, corno el ambiente
templado y humado del otoño promueve la germinación y movimiento de las
semillas, y en algún modo principian a descomponerse las sustancias internas de
los granos, es de toda precisión traspalear aquellos y mudarlos de sitio, y
pasar el trigo por mechina o cribas y limpiarlos bien.
- CULTURA DE LAS HUERTAS: Pueden repetirse las
siembras de cebollino, alcaparras, espinacas, nabos, rábanos, guisantes, ajos
tempranos, escarolas, lechugas y otras verduras; se trasplantan coles,
escarolas y todos los demás planteles que tengan estado de poderlo verificar y
no se hayan de criar de asiento. Es tiempo de sembrar para criar de este modo
lechugas y escarolas.
- En las tierras bajas y calientes ya habrán
recolectado los maíces y judías tempranas, y lo harán de los tardíos; se
arrancan las cañas de aquellos, y se prepara el terreno para la siembra del
trigo. Esta la hacen cuando la experiencia del país ha demostrado ser la época
más conveniente, procurando no ser de los últimos en ejecutarlo, ni olvidar el
adagio valenciano que dice: “el que sembra tardá, ni palla ni grá”; bien que
hay algunas variedades de trigo que les es conveniente la siembra tardía, como
el de Florencia, que sembrado en principio de febrero casi alcanza y sazona al
mismo tiempo que el que se sembró en últimos de noviembre.
- En principios de octubre es oportuno sembrar
alfalfas, y las habas que sirven después para abono de los arrozales.
- DE LOS HUERTOS Y JARDINES: En algunos puntos de
nuestro antiguo reino aun cogen varios frutos para guardar y comer en invierno;
maduran ya las ricas granadas y varias uvas tardías, la pera luisa-buena, la
bergamota roja, la de hoja de roble, la crasana, la bergamota de Albarracín, la
usera, la bergamota común, la de invierno y otras varias que hay excelentes
para cocido; las variedades de la provechosa manzana reineta parda, la del
cirio, la camuesa gorda, la gomarez, las mallorquinas, la camuesa catalana, la
reineta de Villahermosa, la del Horcajo, la apiomelapio (api melapio, muy dulce),
la clara o helada, la manzana pera, la de flor de níspero, la de anís, la (manzana) esperiega, las variedades (de manzanas) de reineta gris y otras de esta estación.
- FLORICULTORES: A principios de este mes van ocupados los
floricultores con la plantación de las anemones, francesillas, ranúnculos,
narcisos, pinquillos, gladiolos, antolisas, tulipanes, ornitógalas, jacintos,
iris o lirios, claveles, acederillas, espuelas, adormideras, amapolas,
carraspiques, alelís, con todas las demás cebollas y semillas que forman el
ramo de primavera.
- Deben prepararse los reservatorios y mudarse las
macetas a parajes de mejor exposición y abrigo.
- LOS ROSALES: A los rosales que no hayan sido podados en
Setiembre y quiera obligárseles a dar rosas en invierno, se les despoja de las
hojas, se les quitan las espinas, se les cortan los vástagos delgados e
inútiles, se despuntan los restantes y se les ceba y beneficia con estiércol
bien podrido; los últimos días de octubre son a propósito para el trasplante y
propagación por medio del acodo de las castas que se aprecien.
- EL RAMILLETE DE OCTUBRE; lo forman las hermosas y
variadas dalias, las vistosas y alegres zinnias, los amarantos, los
crisantemos, las salvias, las perpetuas, clavelones, damasquinas, adelfas,
albacas, adornos, amormío, lantanas, jazmines, gipnesia, nardo oloroso, cobea,
daturas y otras que podrán observar los aficionados en el ramo de dicho mes. A
muchas de estas puede prolongárseles la florescencia por medio de abrigos y
resguardos.
- SIEMBRA DE LAS FLORES DE PRIMAVERA: Las cebollas
deben plantarse en diferente terreno del que hayan tenido el año anterior,
poniéndoles una mezcla de arena, mantillo bien podrido y tierra, y procurando
colocarlas en las laderas y partiereis vistosos, poniendo señales para no
destruirlas al escardar.
- Debe tenerse preparada la referida mezcla con un
año de anticipación; luego se pone en barreños o macetones, se riegan;
seguidamente se esparcen las semillas, y luego por medio de una criba espesa se
le pone una capa de tierra de medio dedo, cubriéndola después con unas hojas
menudas que eviten la acción del sol, y den a las semillas calor y humedad
proporcionada para germinar y desarrollarse; más adelante se trasladan las
plantas a los viveros o planteles.
- Todo lo puede servir de aviso a los amantes de la agricultura. E. A. D. P. (Boletín enciclopédico de Valencia).
ADDENDA, ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):
BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:
ARCHIVO FOTO-IMAGEN:
Imágenes cedidas por J. E. Prades Bel.
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